Donde dije digo
Me compré muchos libros sobre maternidad y educación cuando estaba embarazada. Aún no me he leído ninguno. Supongo que tenerlos en la estantería y ver sus títulos imponentes me da seguridad: Familias Inteligentes, Palabra de madre, Educar en el asombro, Mamá desobediente… Nosotros siempre hemos querido hacerlo bien. Bien no, perfecto. Y de las palabras de la matrona, de la pediatra, y de tantos y tantos reels de Instagram, extrajimos un sinfín de pautas y conocimientos sobre cómo criar (y cómo no hacerlo). Existen los Diez Mandamientos de la maternidad millennial. Estos son los que te guían durante el primer lustro de vida, más o menos: alabarás la lactancia materna; la teta será a demanda por los siglos de los siglos; respetarás las “ventanas del sueño” sobre todas las cosas; NO les darás azúcar; NO les expondrás a ningún tipo de pantalla; NO amenazarás con premios o castigos para conseguir un fin; harás que razonen y comprendan cada una de tus peticiones (nunca órdenes) y...